Todos sabíamos a quien se refería Pedro Luis Ferrer cuando cantaba "Mi abuelo (Paco) hizo esta casa con enormes sacrificios, para mover un alpiste hay que pedirle permiso". Del mismo modo, cuando Carlos Varela entonaba "Guillermo Tell tu hijo creció, quiere tirar la flecha, le toca a él mostrar su valor…", miles de jóvenes se identificaban con el pequeño Tell, y veían representados sus descontentos y vivencias en canciones como Todos se roban y Memorias.
Como reflejo de la transición que se observa en los códigos y simbolismos de la sociedad cubana, de la cada vez más urgente necesidad de "llamar las cosas por su nombre", nace en 1999 el piquete Porno para Ricardo, cuyo controvertido nombre remite a la libertad del individuo, de Ricardo, para acceder a la pornografía. Después de tres discos con un alto contenido sexual (E' pol tu culpa, 2001; Rock para las masas (cárnicas), 2002, y Porno para Ricardo, 2003), grabaron en 2006 en La Habana un díptico con los CD A mí no me gusta la política, pero yo le gusto a ella compañeros y Soy porno, soy popular, con 43 piezas.
De entrada, salta a la vista la provocadora portada de A mí no me gusta la política…, con una bandera cubana un poco arrugada y puesta de cabeza; el lugar de la estrella solitaria lo ocupa el logotipo del grupo, una hoz y un martillo, diseñados de tal forma que, recordándonos la libido como sello de identidad del grupo, esa hoz es en realidad una vagina penetrada por un martillo-pene. La contraportada del mismo disco es un billete de diez pesos cubanos, donde se advierte un Fidel Castro dando un discurso en la Plaza de la Revolución frente a un público conformado por miles de "Fideles Castro" que dan la espalda al orador.
Eso de "llamar las cosas por su nombre" es algo que tanto la voz principal y la guitarra del grupo, Gorki Águila, como el bajista Ciro Díaz, han llevado a expresiones no vistas antes en Cuba, acompañados por Renay, en la batería, y Hebert, en el bajo. Los integrantes de Porno para Ricardo se definen como personas libres que ratifican su lucha por la causa que le da la gana: "juramos no serle fiel a ningún partido, a no ser el propio; no somos de derecha, ni de izquierda, ni de en medio… Por eso no queremos ser eternos, ni asociarnos a ninguna asociación (no valga la redundancia)… No seguiremos el juego al juego para no ser muy inteligentes, ni muy come mierdas".